“La lectura y su revolución” fue el lema de la edición 2017 del Encuentro de Bibliotecas del Noroeste del Conurbano Bonaerense, que tuvo lugar el 6 de septiembre en el auditorio José Pablo Martín del campus de Los Polvorines y contó con la participación del reconocido escritor y periodista Mempo Giardinelli.

Más de 400 representantes de organizaciones de la región y otras ciudades del país participaron de la jornada, que contó con distintos paneles sobre temas como el Plan provincial de lectura y escritura, los servicios de Biblioteca del Congreso de la Nación, el mapa comunitario- FM 91.7 La Uni y el programa Comunidad de lectores.

También se presentó la plataforma e-libro y se realizaron talleres sobre retroalimentación informativa entre bibliotecarios y usuarios, promoción de la lectura, recursos digitales, desarrollo de colecciones y lectura y narración social.

Años tras año, los organizadores del evento, tan esperado por las bibliotecarias y bibliotecarios de la región, buscan ampliar la convocatoria y superarse en cuanto a la propuesta y los disertantes. Además de Giardinelli, que cautivó al público con su exposición, también brindó una conferencia el titular de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP) Leandro de Sagastizábal, quien por primera vez participó del encuentro. 

En el acto de apertura de la edición XVII del encuentro, la directora de la Unidad de Biblioteca y Documentación de la UNGS María Eugenia Leiva, acompañada por la rectora Gabriela Diker, recordó al rector organizador de la Universidad, Roberto Domecq, e hizo alusión a uno de los postulados de la institución: entender la lectura como un derecho. A modo de balance, al cierre del encuentro, Leiva sostuvo: “Lo que queremos es un diálogo, donde no nos importa de qué tipo de biblioteca venimos, ya que tenemos un objetivo en común, que es la promoción de la lectura. A partir de ahí, la intención es poder pensarnos, buscar mejorar nuestro objetivo, ver cómo hacemos las cosas y nutrirnos. Y en este encuentro, hicimos eso, aprendimos y disfrutamos de todo”.  

Diker también recordó a Domecq y repasó los principios que constituyen los cimientos sobre los que se conformó la Universidad: pensarla, no en vínculo, sino como parte del territorio; ofrecerse como un espacio de encuentro entre los distintos actores del territorio; organizarse en torno a los problemas de la sociedad, proponer maneras de resolverlos, entenderlos e intervenir sobre los mismos; y producir conocimiento sobre el conjunto de los problemas que la universidad identifique como los problemas de su territorio y que ese conocimiento se valide no solo en los respectivos campos científicos, sino también ponerlo en diálogo con otros conocimientos, saberes, producidos por fuera de la universidad. 

Diker reflexionó: “Este encuentro le hace honor a todos esos principios. Se ofrece como espacio de encuentro de todos los que en este territorio pensamos la cuestión de la lectura, de las bibliotecas y de poner a disposición de otros un acervo cultural que tenemos la responsabilidad de volver efectivamente disponible. En ese sentido, creo que, entre otras muchas cosas, este encuentro le hace honor de alguna manera el legado que nos dejó Roberto Domecq”.

Las palabras de Giardinelli

Tras las palabras de Leiva y de la rectora, Giardinelli inició su presentación. Se refirió a la importancia de la lectura, la que “conduce siempre a la libertad”. Para Giardinelli, “que no haya lectura impide la democracia o, por lo menos, la retarda” y “que una nación lea es una decisión política y que una nación no lea, también es una decisión política”. 

Ante un público atento, dijo que “el que no lee, no sabe, no forma”, lo cual también es “una cuestión política” y aprovechó para referirse a la desaparición de Santiago Maldonado y el debate surgido en torno a la difusión del hecho en las escuelas. “No es un problema ideológico, es un problema moral y político”, sostuvo. 

Al respecto de las políticas públicas en materia de educación, manifestó su preocupación por la destrucción del Plan Nacional de Lectura, que se implementaba desde hace más de 30 años. “El problema de la lectura no es un problema de los niños, es un problema de los grandes. En Argentina, tres generaciones dejaron de leer”, expresó. 

En tanto, consideró importantes las tecnologías, pero recalcó que “el objeto libro tiene una validez instrumental insustituible” y “que las bibliotecas van a seguir vivas”. 

También destacó el trabajo de las bibliotecas y las bibliotecarias y bibliotecarios, quienes, según su perspectiva, más allá de capacitarse, también es importante que no abandonen la lectura. Detalló que hay entre 40 y 50 mil bibliotecas en Argentina, lo que “no ocurre en ningún país del mundo”. “Dar de leer siembra la semilla del deseo de leer”, reflexionó. 

En forma previa a la conferencia, Giardinelli fue entrevistado en Para Mañana es tarde por FM 91.7 La Uni. “Dediqué toda mi vida a la literatura, la docencia y la escritura. Me agrada mucho esta pluralidad”, aseguró.  (Aquí se puede escuchar la entrevista completa).

De Sagastizábal, por su parte, se preguntó cómo podemos volver a ser el país  que fuimos a fines del siglo XIX, cuando la producción gráfica era una de las mayores del mundo: “Entre los años 80 y 90, éramos el tercer país productor de periódicos del mundo, después de Suiza y Estados Unidos, en proporción a los habitantes. Aspirábamos a ser el polo cultural del mundo, le debemos ser mucho de lo que hoy somos”. 

Por otro lado, se refirió a la “ruptura brutal del 76”, que tuvo “dos perversiones”: “no solo procesos de quema o de censura, sino también usaron proyectos culturales, como Eudeba, y disfrazaron colecciones adentro de las colecciones que ya había”.